viernes, 20 de mayo de 2011

Camila


Cuando le veía llegar a la clase de ciencias, con sus libros cargados en el pecho y dos tiras de cabello detrás de sus orejas olvidaba como moverme y respirar, solo cuando mis ojos no podían girarse más para seguir observándola mis otros sentidos cobraban movilidad otra vez.
Camila no tenía amigos y no era muy estudiosa; esto último se prestaba para tener contacto con ella puesto que de otra forma ni yo, ni ella nos acercaríamos jamás.
En matemáticas le ayudaba con ecuaciones, en biología le explicaba el origen de la vida y así cada clase era mi felicidad, estaba junto a ella.
Mientras estudiábamos jamás hablaba más que para pedir una calculadora o un sacapuntas o para detractar alguna tontería de mi otro compañero de trabajo, solo cuando ella se entretenía texteando en su celular podía admirar sus ojos tiernos cargados de delineador negro.
Lo último y más valioso que obtuve de ella antes de marcharse fue un poco de su labial en mi mejilla izquierda…
Un  húmedo adiós.

3 comentarios:

Emerson dijo...

I'm feeding your blog with this

Yuel francisco dijo...

Me inspiras a hacerme un blog :)

J. Daconte dijo...

OMG!!...que cosa tan linda!!..me ha encantado o.o!!